digital transformationHace un par de semanas, se celebró en Madrid la que se anuncia como como la mayor Feria de Europea de Transformación Digital , en la que las más grandes multinacionales y las más pequeñas startups, enseñaban a todo aquel que quisiera verlos, sus productos y servicios relacionados con esta nueva revolución tecnológica encaminada a cambiar la forma en la que trabajamos y vivimos…  O no? 

Pues como siempre, dependerá de lo que se entienda por Transformación Digital y de cómo cada empresa interprete las ventajas e inconvenientes que un proceso de Transformación Digital (en sus diferentes grados) puede suponer para su modelo de negocio.

A grandes rasgos, podemos considerar la Transformación Digital el uso de las nuevas tecnologías para obtener mejoras significativas en el negocio.  Si analizamos las dos palabras que forman el concepto es evidente que proceso de Transformación Digital, debe suponer ante todo una Transformación.  Es decir un cambio en la forma en que se hacen las cosas.

Durante la feria, lo más nombrado en casi todos los stands y ponencias era la mejora en “Experiencia de usuario”, alrededor de la cual giraban una enorme mayoría de las ponencias, las demos y los productos y servicios de las compañías expositoras. Y hacen bien, porque el consumidor (o usuario) está en el centro de todos los procesos acometidos por las empresas para transformarse digitalmente. Por dos razones:

1.      La primera fase de la transformación digital, se inicia con los servicios en la nube y la simplificación de los interfaces y aplicaciones de usuario, gracias a Apple y otros. Esto permite a los consumidores realizar tareas y trabajos que antes estaban reservados a las empresas y se conoce como consumerización. Esto crea una nueva demanda de producto y servicios diferentes a los anteriores que las empresas deben satisfacer de forma distinta, lo que les debe llevar a transformar su modelo de negocio, procesos y actividades.

2.      La forma de llegar al usuario o consumidor ha cambiado radicalmente en los últimos años gracias a las nuevas tecnologías. Para empezar el acceso de los usuarios es más directo y sencillo, lo que lleva a que los canales de distribución deban también transformarse. Un ejemplo claro son las cadenas de retail y los problemas que tienen para mantener el nivel de acceso a tienda frente al empuje de la venta online. Al final es el usuario o cliente el que decide cómo deben actuar las empresas a las que compra. Tanto para las empresas B2C como para las empresas B2B, que acaban siendo B2B2C.

Sin embargo esto es sólo parte del proceso de Transformación Digital.  Lo realmente revolucionario y disruptivo de estos procesos es “lo que no se ve”. La parte interna, de proceso, procedimientos, operativa y mantenimiento que puede suponer enormes ahorros y mejoras en eficiencia para las empresas. Unas vendrán impuestas por las demandas de los consumidores, como hemos visto. Las otras deberán encontrarlas entre las infinitas posibilidades que ofrecen los cuatro pilares tecnológicos de cualquier proceso de Transformación Digital: La Movilidad, La Nube, el Internet de las Cosas y las Redes de Datos, en las que al fin y al cabo descansa toda la estructura que sostiene estos proceso cada vez más críticos.

Un ejemplo fácil: Cualquier gran cadena de distribución, que utiliza etiquetas RFID en sus productos, que necesita dotar a sus transportistas de aplicaciones en tablet para control de entregas y albaranes, y que recoge todos los datos de su negocio en una nube distribuida para poder hacer analítica de Big Data que mejore sus procesos.  Ninguna de estas acciones tiene un impacto directo y significativo en el cliente, pero todas ellas tienen en común dos cosas: Una mejora importante en la eficiencia, control y conocimiento interno, y la utilización de diferentes modelos de uso de la red de datos.

Y es justo aquí donde aparece la red de datos como centro de los procesos de Transformación Digital.  Durante los últimos años, la red ha sido un elemento cuya función ha sido la de proporcionar un ancho de banda fiable y continuo para soportar el tráfico de datos de las empresas.

En el entorno actual la red debe adecuarse de forma dinámica a las necesidades específicas de todas las áreas de la compañía, proporcionando una conectividad distribuida y casi a medida para las diferentes áreas de negocio. Y además, de cara a los departamentos operativos debe ser muy sencilla de configurar (independientemente de su complejidad) y proporcionar un control total, tanto en lo que se refiere a gestión como en lo referente a  su coste total de propiedad y operación.

Esta es la Conectividad Digital que necesita la Transformación Digital. El reto que la industria debe responder. Reto, que desde Teldat estamos ya preparados para asumir y solucionar, con nuestra soluciones SD-WAN, que no solo solucionan las demandas de los departamentos de TI de las organizaciones en lo referente a sus necesidades de Conectividad Digital, sino que además se integran en el modelo de negocio y provisión de las operadoras para crear una plataforma integral de comunicaciones corporativas, a medida de los procesos de Transformación.

 

 


Sobre el autor

Lola Miravet
Directora del Departamento de Marketing Corporativo

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