Routers y servidores para aplicaciones onsite

routers and servers for branch offices La evolución meteórica de las comunicaciones corporativas es un hecho. Hace unas décadas, los terminales “tontos”, se conectaban al mainframe mediante líneas punto a punto. Esto, que podría parecernos cosa del pleistoceno, era lo último en tecnología hace unas décadas. Las redes X25, Frame Relay o ISDN supusieron un importantísimo avance para las comunicaciones corporativas. Pero si esta tecnología supuso un salto evolutivo similar al descubrimiento del fuego, las redes IP podrían equipararse a la invención de la rueda.

Ahora, las conexiones de alta velocidad como DSL y fibra constituyen, ¡una auténtica “revolución industrial” de las comunicaciones! Y por último, evolucionamos sin olvidarnos de nuestros orígenes: si los antiguos pensaban que la sabiduría se encontraba en las divinidades que habitaban los cielos, nosotros tenemos la información alojada “en la nube”.

Las metáforas que hemos empleado no son casuales. Hablamos de evolución tecnológica. La virtualización es el próximo horizonte por conquistar.

El “Cloud Computing” y su implementación en las empresas

La expansión del Cloud Computing es la asignatura pendiente en las comunicaciones. Pero sin duda alguna, cobrará más fuerza cada vez. Prueba de ello es la forma en la que su uso se ha ido generalizando en las comunicaciones residenciales, con aplicaciones como Google Apps, Microsoft Office 365 o Dropbox. Y es que las comunicaciones residenciales suelen ir por delante de las corporativas, algo que podemos corroborar con ejemplos como la conectividad ADSL, FTTH o 4G.

Lo único que todavía genera dudas respecto a la propagación de la virtualización en el contexto corporativo, es si la nube en las empresas será pública, privada o híbrida, o el ritmo de migración que experimentaremos en los próximos años. Pero es un hecho que la virtualización está aquí, ¡y ha venido para quedarse.

Ventajas de la virtualización en empresas

La virtualización tiene ventajas obvias. Veamos algunas de ellas.

Reducción CAPEX y OPEX en la periferia de la red, debido a la centralización de recursos hardware y software en la nube.

  • Evidente mejora en el control.
  • Seguridad y fiabilidad en los datos y aplicaciones.
  • Incremento de la flexibilidad en la provisión de recursos.
  • Mayor control de licencias.

Pero no seríamos justos si no reconociéramos ciertas dificultades.

Problemas a los que se enfrenta la virtualización

La evolución en las aplicaciones en la nube no está exenta de complejidad. En primer lugar, los requisitos de conectividad para lograr una buena experiencia de usuario son más exigentes que en el caso del almacenamiento y procesamiento local. Como consecuencia de ello, hay que prestar especial atención a aspectos como la redundancia, la seguridad y la optimización del enlace de acceso a la red. En segundo lugar, determinadas aplicaciones con un trasiego de datos importante en modo local, como cartelería dinámica o gestión de contenidos, no escalan bien hacia la nube. Aquí el problema consiste en que ya no disponemos del servidor local para solventar la situación. Lo mismo ocurre cuando necesitamos conectar dispositivos no-IP, como impresoras, alarmas, control de accesos, cámaras web, etc.

¿Qué podemos hacer para sortear estos obstáculos?

El “router” como solución a diversos problemas en computación en la nube

Así es: el router, ¡importa! No se trata de algo banal en absoluto. La experiencia de usuario depende de su eficacia y estabilidad. Esto nos lleva a plantearnos una pregunta fundamental: ¿Qué rol ha de desempeñar el router en los nuevos escenarios surgidos del Cloud Computing?
Quizá se entienda mejor la cuestión si reformulamos la pregunta en otros términos: ¿Podría el router ampliar su radio de acción para adaptarse a las necesidades requeridas por el Cloud Computing?  Como habréis  observado, ahora la forma de plantear la pregunta nos da pistas sobre la dirección a seguir para ofrecer una respuesta.
El router conecta usuarios y aplicaciones, centralizando el tráfico y, por tanto, el proceso de datos. Su posición estratégica le permite aportar un plus de seguridad y optimización necesarios, y convertirse en la extensión de las aplicaciones en la nube que interactúan con los dispositivos locales.
La única cuestión que nos quedaría por resolver es: ¿tiene el router capacidad de almacenamiento y procesamiento, así como herramientas de gestión que permitan realizar procesos locales de forma fiable? En el pasado no nos planteábamos todo esto. Dichas prestaciones eran nulas o muy limitadas. En el mejor de los casos, se limitaban a soluciones artificiales que integraban una unidad de proceso (mini-PC) en el chasis.
En la actualidad existen soluciones convergentes basadas en procesadores multicore, que integran en un mismo soporte físico dos dispositivos virtuales (router + servidor), cada uno con su software y su sistema operativo independiente, orientado a una u otra tarea. También incluyen almacenamiento HDD o SSD, e interfaces USB para dispositivos locales.
Los routers de Teldat, Cloud Ready, se adecúan a las necesidades surgidas en la era de la computación en la nube, gracias a la integración de aplicaciones que ya no pueden correr en servidores locales. Los ejemplos más claros son los siguientes:

  • Seguridad: antivirus, sondas SIEM, antispam, filtrado de contenidos, etc.
  • Optimización: webcache, videoproxy, NAS replicado en la nube, repositorio para escritorios virtuales…
  • Auditoría local o cartelería dinámica: basada en DLNA

¿Estamos preparados para la era del Cloud Computing? La respuesta es, ¡sí!

Marcel Gil: Jefe de línea de negocio: SD-WAN