Global communicationAunque los trabajos de investigación siguen en marcha y la normalización dista de ser un hecho,  todo parece indicar que la tecnología 5G será una red móvil que, tras eliminar algunos puntos débiles, dará respuesta a nuevas exigencias imposibles de satisfacer con el estándar 4G.

El acceso móvil a Internet se está volviendo cada vez más popular. Antes solo se usaba para comprobar el correo, ahora se utiliza para casi lo mismo que en la conexión por cable: navegar por la red, jugar a juegos en línea, escuchar música o ver vídeos y películas.

A esta tendencia hay que sumarle un  avance más: el llamado “Internet de las cosas”, que permite conectar varios dispositivos a la red y entre sí. La tecnología 4G no va a ser suficiente para dar respuesta a la creciente demanda. De ahí que los expertos tengan la mirada puesta en el siguiente paso: la tecnología móvil de quinta generación.

¿Cuáles son los retos a los que tendrá que hacer frente la tecnología 5G?

¿Qué debe lograr la red 5G?

Antes de nada, conviene destacar que (por el momento) solo hay hipótesis sobre lo que la red 5G puede y debería conseguir. Muchas de estas teorías se basan en resultados concretos de pruebas realizadas y en análisis posteriores, pero aún queda mucho camino por recorrer hasta la normalización. El nuevo estándar promete incorporar las siguientes mejoras.

  • El consumo energético en la red debería reducirse con la tecnología 5G. Parece que la tecnología LTE, inicialmente diseñada para conexiones de banda ancha, no es apta para sensores y tráfico de banda estrecha (que son especialmente importantes en el “Internet de las cosas”). Los sensores de los detectores de humo, por ejemplo, no requieren un gran ancho de banda, pero sí necesitan baterías de larga duración. Su ventaja con respecto a las redes de sensores industriales es que pueden instalarse de manera independiente si se conectan mediante redes móviles. Para ello, habrá que contar con tecnología de radiofrecuencia a bajo precio que solo consuma una carga de batería cada varios años.Reducir los tiempos de latencia típicos de la tecnología LTE para que puedan usarse nuevas aplicaciones es otro de los objetivos. Por ejemplo, los sistemas de información de los automóviles (que controlan el vehículo justo antes de un choque) deberán tener un retardo de menos de 10 ms para adaptarse a los requisitos del mercado. La idea es que todos los sistemas integrados en el automóvil se comuniquen por M2M en caso de que el conductor no pueda evitar el accidente. En fracciones de segundo, el sistema analizará el tipo de colisión y el ángulo de incidencia para optimizar la apertura de airbags y la tensión del cinturón de seguridad. De esta manera, aunque no se evite el golpe, sí se mitigarán sus consecuencias.
  • Transferir datos a una velocidad de hasta 10.000 Mbits/s. Esta es una de las proezas que, según se dice, conseguirá la tecnología 5G. Ello supondría alcanzar  100 veces la velocidad a la que opera la LTE Cat-3 (que llega a los 100 Mbits/s) y multiplicar por 20 la capacidad de las redes 4G más potentes que tenemos hoy. En teoría, permitirá descargar más de 1 GB de datos por segundo. Las primeras pruebas en vivo, realizadas durante el Congreso Mundial de Móviles (MWC) 2015  en Barcelona, han alcanzado tasas increíbles de transmisión de datos (hasta 3560 Mbits/s).

¿Lanzamiento de la red móvil de quinta generación en 2020?

Pasarán años hasta que la red de alta velocidad 5G llegue a los consumidores. La industria planea ir introduciéndola poco a poco a partir de 2020.

Como fabricante de routers de red móvil comprometido con la innovación, Teldat se mantendrá al tanto y esperará deseoso cualquier desarrollo futuro. A la vanguardia en tecnología, ¡siempre!


Sobre el autor

Michael Bindner

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