smart-rural-21-project-and-5g-technologyEl movimiento de personas en busca de oportunidades mejores que las que le aporta su lugar de residencia ha existido siempre.

Algunos de los ejemplos más importantes en España son:

1) El éxodo rural, impulsado por la revolución industrial e intensificado durante el siglo XX, dando como resultado la existencia de pueblos fantasmas y lo que llamamos “la España vaciada”.

2) El éxodo urbano vivido en la última década y que ha impulsado a muchos jóvenes a dejar sus ciudades pequeñas y medianas para encontrar trabajo en las dos grandes ciudades españolas: Madrid y Barcelona.

A lo largo del 2020 y con el surgimiento de la pandemia, e incluso después de que se terminara el fuerte confinamiento en todo el país, hemos visto crecer el teletrabajo del 5 al 34%. Muchas empresas han decidido alargar el teletrabajo y colocarlo como una alternativa a elegir por los trabajadores en el futuro. En la mente de todos esos jóvenes cualificados que migraron de sus pueblos o ciudades pequeñas y medianas a Madrid/Barcelona por falta de oportunidades en sus lugares de origen, se abre un mundo lleno de posibilidades en el que cabe trabajar para una empresa en Madrid, por ejemplo, pero teletrabajando desde cualquier ciudad provincial, la casa en la playa o en el pueblo.

El teletrabajo ha llegado para quedarse

Teletrabajar en el entorno rural aun siendo tendencia antes de la pandemia -ya se habían inaugurado Coworkings en aldeas remotas- ha recibido un impulso inesperado por parte del coronavirus.

Este tipo de trabajo en remoto tiene muchas ventajas que ya sabemos:

  • Permite al empleado fijar la residencia habitual en el lugar que deseemos y no en el que se encuentre el puesto de trabajo.
  • Mayor conciliación laboral-personal, flexibilidad y ahorro de desplazamientos en tiempo y contaminación.
  • A la empresa le permite atraer talento cualificado, menor rotación, menores costes en infraestructura física, retención del talento, etc.

Pero además, tiene muchas ventajas para el entorno rural como combatir la despoblación y el envejecimiento poblacional en estas áreas.

El mundo rural es la principal fuente de recursos naturales de cualquier país y es de vital importancia impulsarlo para conseguir una mayor sustentabilidad del territorio, compensar la Huella Ecológica y trabajar en innovación y desarrollo agroalimentario; además de potenciar el bienestar social, ya que el mundo rural crece en armonía con valores fundamentales para la sociedad como el respeto, solidaridad, colaboración y ayuda al vecino, valores que por desgracia se están perdiendo en la impersonalidad de las grandes urbes.

El proyecto Smart Rural Areas

Esta tendencia, sin embargo, ha encontrado una piedra en el camino: las telecomunicaciones. De acuerdo con el último informe de 2019 de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, el 13,4% de la población en este entorno carece de acceso a una banda ancha superior a 30 megas.

Tanto es así que la Unión Europea ya trabaja en la creación de infraestructuras digitales, con un proyecto llamado “Smart Rural Areas in the 21st Century – Smart Rural 21”, que impulsen el crecimiento en las zonas más envejecidas con una inversión de 365 millones de euros a través del programa “European Innovation Partnership on Smart Cities and Communities”. Y dentro del concepto Smart Rural encontramos que se define como uno de los impulsores fundamentales el trabajo en remoto. De hecho, el plazo de solicitud para este programa terminó en mayo de este año y se presentaron un total de 736 solicitudes y España ha sido el país de la Unión Europea con mayor número de candidaturas.

¿Cómo puede ayudar 5G en Smart Rural?

La tecnología 5G juega un papel muy importante en esta problemática. Proporcionará una velocidad de banda ancha 10 veces mayor, más capacidad de red y 10 veces menos latencia o tiempo de respuesta. Esta velocidad y baja latencia podrían convertirse en los aspectos definidores en la revolución de las herramientas de trabajo en remoto, tanto en entornos urbanos como rurales.

El desarrollo tecnológico del entorno rural supondría las ventajas que ya hemos expuesto para empresas y empleados, pero sin lugar a duda, las áreas poblacionales más deprimidas podrían gracias a este progreso salvarse de una manera inesperada de la quiebra, beneficiándose la sociedad en general de la conservación del mundo rural y sus ventajas.

En Teldat apostamos por la tecnología 5G en muchas de sus diferentes vertientes. Nuestro departamento de I+D lleva tiempo trabajando en diferentes soluciones 5G y a corto plazo, dichas soluciones saldrán al mercado.

 


Sobre el autor

Alicia Ruppel
Alicia Ruppel
Alicia Ruppel, graduada en sociología y diseño gráfico, es Marketing Manager en el Departamento de Marketing Corporativo de Teldat.

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