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La tecnología de redes definidas por software (SDN) puede ser útil para redes gestionadas en la nube que usen una configuración dinámica para mejorar su rendimiento y monitorización. Ofrecen una mayor centralización que las redes tradicionales, dando así a los administradores mayor flexibilidad y capacidad de respuesta para monitorizar redes en la nube con una arquitectura cada vez más compleja.

La tecnología SDN logra todo esto al disociar el plano de datos de la red del plano de control, sin renunciar por ello a aspectos como la seguridad o la escalabilidad. El resultado está más cerca de la computación en la nube que de la gestión tradicional de redes. Hoy en día, las empresas de pequeño y mediano tamaño se enfrentan al reto añadido de implantar redes con las mismas capacidades de monitorización que las de grandes empresas, pero con menos recursos.

 

Gestión de redes basadas en la nube vs. redes tradicionales

Los servicios de redes gestionadas abarcan las aplicaciones y funcionalidades que los proveedores de servicios gestionados (MSPs) pueden ofrecer. Estos servicios incluyen soluciones tradicionales como Gestores SNMP y soluciones de monitorización basadas en la nube, parte esencial de las redes definidas por software (SDN). Existen varias diferencias entre ambos enfoques.

Los sistemas de monitorización tradicional, como el protocolo SNMP, precisan una configuración inicial antes de poder monitorizar bien la red e informar a los administradores de posibles problemas. Las grandes empresas llevan años confiando en el protocolo SNMP, pero no es la solución idónea para distribuidores e integradores de sistemas dedicados a empresas más pequeñas.

Los administradores pueden configurar un sistema de monitorización de redes basado en la nube mucho más rápidamente y, por regla general, a un menor coste que los sistemas de monitorización de redes tradicionales. Estos últimos suelen obligar a distribuidores e integradores de sistemas a pagar por el hardware y su mantenimiento (incluyendo la electricidad para alimentarlos). También hace falta contar con un espacio físico adecuado para instalar los servidores de forma segura, algo que las PYMEs no siempre tienen.

Las redes gestionadas en la nube son una mejor opción para distribuidores e integradores porque, en lugar de recurrir a instalaciones físicas, las PYMEs son cada vez más propensas a elegir Software-as-a-Service (SaaS) o basados en la nube. Cuantos más servicios en la nube requieran las PYMEs como clientes finales, más crucial resulta optimizar el rendimiento de las aplicaciones. Las soluciones SDN basadas en la nube suelen ser mejores a la hora de conseguir estos objetivos que las herramientas de monitorización de redes tradicionales.

 

Reactive vs. Proactive Network Monitoring

Tradicionalmente, los distribuidores e integradores de sistemas han adoptado un enfoque reactivo con respecto a la monitorización de redes: sólo actúan cuando los clientes informan de un problema. De ahí que se apueste por centrar las ventas en el hardware y generar volumen de negocio. Además, el modelo reactivo obliga a los proveedores de servicio a desplazarse a menudo a las instalaciones de clientes para proporcionar soporte técnico y resolver los problemas que vayan apareciendo.

Sin embargo, los servicios TI están evolucionando hacia infraestructuras externas que ofrecen ingresos recurrentes para los distribuidores e integradores de sistemas. Esta tendencia se debe, en gran medida, a avances tecnológicos que proporcionan mayor escalabilidad y asistencia en remoto a través de SaaS y otras herramientas de servicio. Como resultado, se está pasando de la monitorización reactiva a la monitorización proactiva de redes en la nube. La monitorización proactiva requiere un envío constante de datos al controlador en la nube, que despliega esta información en una plataforma centralizada. También alerta a los gestores de red de posibles problemas, lo que les permite implantar acciones correctivas antes de que el usuario final se vea afectado. Estas funcionalidades aportan numerosos beneficios a los distribuidores e integradores de sistemas.

 

Funcionalidades de monitorización proactiva de redes basadas en la nube

Los distribuidores TI y los integradores de sistemas suelen enterarse de que existe un problema cuando los usuarios finales informan sobre ello o al revisar manualmente los datos de la red. Sin embargo, este método no es siempre efectivo y empieza a considerarse desfasado. Las soluciones de monitorización proactiva de redes basadas en la nube detectan problemas de forma automática. Este enfoque es particularmente eficiente a la hora de detectar problemas que, en un principio, causan errores poco importantes pero que pueden convertirse en fallos muy graves.

Los distribuidores y los integradores de sistemas necesitan saber que existe un problema tan pronto como ocurra. Para ello, es preciso contar con soluciones de monitorización proactivas que emitan alertas en tiempo real. Cuanto menos tiempo pase desde que la herramienta de gestión del rendimiento (NPM) detecte un problema y se implemente una solución, mejor para la red.

Las herramientas de monitorización proactiva de redes basadas en la nube pueden analizar continuamente una red para identificar problemas como transferencias de datos lentas entre dos nodos o picos de uso del ancho de banda. Inmediatamente después emiten una alerta que permite a un miembro del equipo investigar el problema.

La monitorización proactiva también es útil a la hora de detectar problemas de red al término de la jornada laboral o cuando los distribuidores e integradores de sistemas no se encuentran en la oficina. Las alertas automáticas informan al miembro del equipo del tipo de evento y los componentes afectados, para que así puedan implantar una solución lo antes posible.

 

Beneficios de la monitorización proactiva de redes basadas en la nube

Los beneficios de la monitorización proactiva de redes en la nube generalmente incluyen mayor productividad, un mejor rendimiento y menos costes.

Los problemas de rendimiento suelen agravarse a medida que pasa el tiempo, en lugar de manifestarse como algo crítico desde el principio. Algunos ejemplos son un disco duro inservible, un antivirus desactualizado o copias de seguridad con tasas de fallo cada vez más altas. La monitorización proactiva de redes en la nube puede detectar pronto problemas que afectarán a los usuarios finales, permitiendo así que los distribuidores e integradores de sistemas encuentren una solución antes de que la productividad del usuario se resienta.

La monitorización proactiva de redes en la nube también puede aumentar la fiabilidad a largo plazo, corrigiendo fallos menores antes de que afecten al conjunto de la red. Esta ventaja ayuda a reducir los tiempos de parada no planificada, que inciden directamente en la productividad del usuario final.

Muchos distribuidores e integradores de sistemas siguen confiando en el modelo reactivo de intervención (esperar a que algo se rompa antes de arreglarlo). Con este sistema, el cliente final sigue operando hasta que un equipo o componente se rompe. En ese momento, se inician las tareas de reparación/sustitución y el cliente sigue como antes. Las desventajas de este enfoque son que las paradas totales son muy costosas y pueden convertirse pronto en problemas irreversibles para empresas con pocos recursos. Resolver pequeños fallos con regularidad es una opción mucho mejor para distribuidores e integradores de sistemas dedicados a PYMEs.

La monitorización proactiva de redes basadas en la nube es una de las muchas soluciones que pueden ayudar a convertir a distribuidores TI e integradores de sistemas en Proveedores de Servicios Gestionados (MSPs). Además, contribuye a abrir nuevos mercados, generando así estabilidad y crecimiento. Como sucede con otras muchas soluciones de Proveedores de Servicios Gestionados, la monitorización de redes en la nube aporta ingresos sostenibles, programables y fiables al desarrollar un producto que puede facturarse mensualmente. Los distribuidores TI e integradores de sistemas están añadiendo valor al método con el que gestionan las redes de sus clientes finales, entendiendo los recursos TI como un servicio y no como mera mercancía.

 

Conclusión: monitorización proactiva vs. reactiva

Las soluciones SDN basadas en la nube monitorizan las redes de forma proactiva, permitiendo a los administradores detectar y corregir problemas antes de que afecten a los usuarios finales. La solución be.SDx ha sido especialmente diseñada para empresas e integradores de sistemas. Entre otras cosas, gracias a be.SDx, los integradores de sistemas pueden convertirse en Proveedores de Servicios Gestionados para sus clientes y suministrar servicios como la monitorización proactiva de redes en la nube. Además, estas soluciones son relativa fáciles de instalar y gestionar, lo que supone un tremendo beneficio para ambas partes.


Sobre el autor

Daniel Wimmer
Daniel Wimmer
es Master of Science in Business Administration & Management. Es Business Line Manager en Teldat Group.




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