Si acabas de instalar puntos de acceso Wi-Fi nuevos en tu oficina, colegio u hospital, y esperas que todo vaya mucho más rápido con lo último en tecnología como el Wi-Fi 7, pero te das cuenta de que las cosas siguen lentas al cabo de unas semanas, el problema no es el Wi-Fi. El problema está en el cable que conecta todo a la red. Llevamos más de veinte años usando el puerto Gigabit Ethernet, y se ha quedado corto para las necesidades actuales. La buena noticia es que hay una manera fácil de solucionarlo: Multi-Gig, que ofrece velocidades de 2,5 y 5 Gbps usando el mismo cableado que ya tienes.

Un cuello de botella que no se ve
Los puntos de acceso Wi-Fi más modernos, como el Wi-Fi 6, 6E y especialmente el Wi-Fi 7, pueden transmitir mucha más velocidad que 1 Gbps por el aire. Es como tener una autopista de cuatro carriles que de repente se reduce a un solo carril. No importa lo rápido que sea la autopista, todo el tráfico se detendrá en ese único carril. Lo más lógico sería pasar directamente a 10 Gbps, pero esto tiene sus inconvenientes. Para cubrir 100 metros, necesitas cable Cat6A (con Cat6 solo alcanzas unos 55 metros), consume más energía y los equipos son bastante más caros. Por eso, rara vez se ha implementado en los puestos de trabajo.
El cableado que encontramos en la mayoría de oficinas, hospitales y campus es Cat5e y Cat6. En 2016, se estimaba que había más de 70.000 millones de metros instalados. Cambiar todo este cableado implica obras, permisos, cortes de servicio y, en edificios históricos, a veces ni siquiera es posible.
La solución: más velocidad sin tocar la pared
Multi-Gig se creó para resolver este problema. Fabricantes de equipos se unieron en las alianzas NBASE-T y MGBASE-T, y desarrollaron el estándar IEEE 802.3bz, aprobado en septiembre de 2016. La idea es simple: usar la tecnología de 10 Gbps, pero hacer que funcione a una velocidad menor, una que el cableado existente pueda soportar. De esta forma, los cables Cat5e y Cat6 que ya están instalados pueden alcanzar velocidades de 2,5 y 5 Gbps.
Además, un puerto Multi-Gig se adapta automáticamente. Negocia la velocidad más alta posible que el equipo al otro lado y el cable puedan soportar, desde 100 Mbps hasta 5 Gbps (o incluso 10 Gbps en los modelos más avanzados). Si el cable no da más de sí, lo normal es que la velocidad baje en lugar de perderse la conexión. Por eso no hace falta cambiar nada; el mismo puerto que hoy conecta un portátil a 1 Gbps, mañana puede dar servicio a un punto de acceso Wi-Fi 7 a 5 Gbps.
Datos y electricidad por el mismo cable
Los puntos de acceso más modernos no solo necesitan más velocidad, sino también más energía. Con más antenas, varias bandas de frecuencia y radios adicionales para monitorizar el espectro, su consumo puede superar los 25,5 W que ofrece el estándar PoE+ tradicional. El estándar IEEE 802.3bt, de 2018, eleva esta capacidad hasta 60 W (Tipo 3) y 90 W (Tipo 4) a través del mismo cable de red, y también funciona con velocidades de 2,5, 5 y 10 Gbps.
Por eso, es recomendable elegir equipos que combinen Multi-Gig y PoE++. Si el puerto no suministra la potencia que necesita el punto de acceso, muchos equipos desactivan funciones automáticamente y sin previo aviso, lo que reduce el rendimiento sin que nadie entienda por qué.
¿Dónde se nota la diferencia?
- Wi-Fi 6E y Wi-Fi 7. Este es el caso más obvio. Con Wi-Fi 7, cada punto de acceso puede manejar mucho más tráfico, y un cable de 1 Gbps se convierte en un cuello de botella justo en los lugares donde más se necesita: aulas, auditorios y salas de reuniones concurridas.
- Puestos de trabajo exigentes. Para tareas como diseño gráfico, edición de vídeo, imagen médica o laboratorios que manejan archivos muy grandes.
- Armarios de planta. Para centralizar tráfico de cámaras de videovigilancia, sensores y almacenamiento compartido, sin necesidad de llevar fibra a cada dispositivo.
¿Qué otras opciones existen?
- Duplicar cables (2×1 Gbps). Hay que tender el doble de cable y usar el doble de puertos, y aun así cada descarga individual sigue limitada a 1 Gbps.
- Dar el salto a 10 Gbps. Más caro, con más consumo y, muchas veces, con cable nuevo. Tiene sentido donde el cableado ya lo permite, pero no como norma.
- Fibra hasta el dispositivo. Perfecta para conectar plantas y edificios, pero no lleva electricidad: cada punto de acceso o cámara necesitaría su propia alimentación.
Cuatro consejos antes de dar el paso
- Revisa el cableado. Para 2,5 Gbps, el Cat5e es una opción segura. Para 5 Gbps, es bueno comprobar cada conexión, especialmente si hay muchos cables juntos y pueden interferir entre sí.
- No olvides la salida del switch. Múltiples puertos rápidos requieren enlaces de subida que estén a la altura (10, 25 o 40 Gbps). De lo contrario, el cuello de botella simplemente se traslada a otro punto.
- Calcula el consumo de energí No basta con la potencia de cada puerto individualmente; hay que sumar el consumo de todos los equipos a plena carga y considerar fuentes de alimentación redundantes.
- Implementa por fases. Un switch Multi-Gig instalado hoy seguirá funcionando con equipos de 1 Gbps y te permitirá actualizar los puntos de acceso a Wi-Fi 7 más adelante, sin tener que volver a tocar el armario de comunicaciones.
Conclusión
Multi-Gig acerca la red cableada al nivel de velocidad del Wi-Fi actual. Cada puerto multiplica por 2,5 o por 5 su capacidad, es compatible con la alta potencia de energía y aprovecha el cableado que ya tienes. Básicamente, consigues más velocidad sin necesidad de hacer obras.
En Teldat, los switches Windbit ESW8L3 (2,5 Gbps con PoE++) y ESW5L3 (velocidad múltiple hasta 10 Gbps, PoE++ de hasta 90 W y enlaces ascendentes de hasta 40 Gbps) se complementan con los puntos de acceso Wi-Fi 7 WAP841-IBE y WAP1241-IBE (enlaces ascendentes de 5 y 10 Gbps), y todo se gestiona desde SDLANet Manager.




