El acceso remoto (Zero Trust Remote Access) se ha convertido en una pieza estructural de cualquier organización. El teletrabajo, la movilidad de los empleados y la colaboración con terceros han dejado de ser excepciones para convertirse en la forma habitual de operar. Sin embargo, la manera en que muchas empresas conceden acceso a sus aplicaciones corporativas sigue anclada en un modelo diseñado para otra época. Repensar cómo otorgamos ese acceso se ha vuelto una prioridad de seguridad.
Durante más de dos décadas, la VPN (red privada virtual) ha sido la herramienta de referencia para el acceso remoto. Su lógica es sencilla: se establece un túnel cifrado y el usuario se comporta como si estuviera físicamente dentro de la red corporativa. El problema es precisamente ese “estar dentro”. Una vez autenticado, el usuario suele obtener un acceso amplio a la red, mucho más allá de las aplicaciones que realmente necesita.
Ese modelo perimetral, el clásico enfoque de “castillo y foso”, asume que todo lo que está dentro es de confianza. En un entorno donde las aplicaciones viven en la nube, los dispositivos no siempre están gestionados y las credenciales robadas son moneda de cambio habitual. Esa confianza implícita se ha transformado en un riesgo. Las credenciales de VPN comprometidas figuran hoy entre los vectores de ataque más recurrentes, y una única brecha puede abrir la puerta al movimiento lateral por toda la infraestructura.
¿Qué es Zero Trust Network Access (ZTNA)?
Zero Trust Network Access es la forma en que ese principio se materializa en el Zero Trust Remote Access. En lugar de colocar al usuario “en la red” tras iniciar sesión, ZTNA concede acceso únicamente a las aplicaciones o recursos concretos para los que está autorizado, y solo mientras se cumplan las condiciones establecidas. Un intermediario de confianza evalúa cada solicitud a partir de la identidad del usuario, la postura del dispositivo, la ubicación y otros factores de contexto antes de habilitar la conexión.
Un rasgo distintivo es que las aplicaciones permanecen ocultas frente a quien no está autorizado. Al no exponerse a Internet, resultan invisibles para un posible atacante y no pueden ser descubiertas ni escaneadas en busca de vulnerabilidades.
¿Qué es Zero Trust Network Access (ZTNA)?
Zero Trust Network Access es la forma en que ese principio se materializa en el Zero Trust Remote Access. En lugar de colocar al usuario “en la red” tras iniciar sesión, ZTNA concede acceso únicamente a las aplicaciones o recursos concretos para los que está autorizado, y solo mientras se cumplan las condiciones establecidas. Un intermediario de confianza evalúa cada solicitud a partir de la identidad del usuario, la postura del dispositivo, la ubicación y otros factores de contexto antes de habilitar la conexión.
Un rasgo distintivo es que las aplicaciones permanecen ocultas frente a quien no está autorizado. Al no exponerse a Internet, resultan invisibles para un posible atacante y no pueden ser descubiertas ni escaneadas en busca de vulnerabilidades.
¿Cómo funciona realmente Zero Trust Remote Access?
El acceso se rige por una estrategia de denegación por defecto. Nada se permite hasta que se demuestra el nivel de confianza requerido. A partir de ahí entran en juego la autenticación fuerte, normalmente integrada con el proveedor de identidad y el inicio de sesión único corporativos y reforzada con autenticación multifactor. Estos son la verificación de la postura del dispositivo, que comprueba, que cumple las políticas antes de conceder el acceso. Y los principios de mínimo privilegio y microsegmentación, que limitan a cada usuario a lo estrictamente necesario e impiden el desplazamiento lateral entre sistemas. Todo ello no se comprueba una sola vez, sino de forma continua durante la sesión.
A esto se suma la flexibilidad de despliegue, en la nube o en las instalaciones de la organización, y de acceso. Este puede apoyarse en un agente ligero instalado en el dispositivo o realizarse sin agente (agentless), una modalidad especialmente práctica para dispositivos no gestionados o para el acceso de terceros.
¿Por qué Zero Trust Remote Access supera y funciona mejor que el modelo VPN?
La diferencia esencial frente a la VPN no está en el cifrado, sino en el alcance del acceso. La VPN autentica una vez, al inicio de la sesión, y a partir de ahí concede acceso a la red. ZTNA verifica cada petición de forma individual y da acceso a la aplicación, no a la red. Esto se traduce en una superficie de ataque mucho menor y en un freno real al movimiento lateral. Si unas credenciales se ven comprometidas, el daño potencial queda acotado a un recurso concreto en lugar de extenderse a toda la infraestructura.
A ello se suman ventajas operativas. Al conectar al usuario directamente con la aplicación, a menudo ya en la nube, se evita reenviar todo el tráfico hacia el centro de datos corporativo, con la consiguiente mejora del rendimiento y la experiencia de uso. Además, ZTNA aporta una visibilidad granular de cada acceso, lo que facilita la detección de comportamientos anómalos y la elaboración de informes de cumplimiento.
Un cambio de modelo en tendencia de mercado
Las principales consultoras del sector estiman que la mayoría de los nuevos despliegues de acceso remoto ya se apoyan en ZTNA con Zero Trust Remote Access, en lugar de en VPN. Una proporción testimonial a hace apenas unos años. El impulso viene del trabajo híbrido, la migración a la nube y la colaboración con terceros. Conviene entenderlo como un proceso gradual. Lo habitual es migrar por fases, empezando por grupos de usuarios o aplicaciones concretas, e integrar ZTNA con Zero Trust Remote Access en una estrategia más amplia de seguridad en el borde (SASE/SSE).
Conclusión
El Zero Trust Remote Access seguro ha dejado de ser una cuestión de conectividad para convertirse en una cuestión de confianza: quién accede, desde qué dispositivo, a qué recurso y en qué contexto. Zero Trust Remote Access responde a esa realidad sustituyendo la confianza implícita por la verificación continua y el mínimo privilegio. Además de reducir de forma drástica el impacto de un posible incidente.
Teldat aborda este reto con su solución ZTNA con Zero Trust Remote Access, basada en identidad, verificación continua y control granular, sin depender de VPN y con las aplicaciones invisibles a Internet. Ofrece adicionalmente un despliegue flexible, tanto en la nube como on-premise, incorporando el acceso agentless, orientado a dispositivos no gestionados y al acceso de terceros.













