5gSi, hoy en día, la tecnología LTE es capaz de alcanzar velocidades de ancho de banda extremadamente altas, con transmisiones de datos a más de un Gigabit, ¿por qué no iba a poder triunfar la tecnología 5G dónde la LTE no lo hizo?

En mi post de la semana anterior expliqué por qué el acceso inalámbrico fijo (FWA) se considera fundamental en lo que a tecnología 5G se refiere, y por qué supone una nueva fuente de ingresos para operadores de líneas móviles y fabricantes de equipos. El sector de las telecomunicaciones está buscando invertir en oportunidades de negocio que permitan monetizar su inversión lo antes posible. Además, la tecnología 5G tiene visos de convertirse en un gran éxito. De hecho, aporta una serie de ventajas al ancho de banda móvil que no tenían los primeros despliegues de LTE. Estas ventajas son clave a la hora de entender por qué la tecnología 5G puede triunfar donde la LTE no pudo.

La primera virtud del 5G es que el rango de frecuencia en el que opera ofrece mucha más capacidad a los usuarios finales, y mejores servicios. Mientras que el espectro LTE se encuentra limitado a un máximo de 6 GHz, la forma en la que la tecnología 5G está definida le permite usar, además, las frecuencias de ondas milimétricas (mmWaves). Merece la pena destacar que, cuanto más corta sea la longitud de onda, más pequeña será la antena que transmita y reciba la señal. Esto permite emplear más fácilmente tecnologías de formación de haces y Massive-MIMO, diseñadas para funcionar de manera mucho más eficiente a altas frecuencias y rendir más de lo que hizo la LTE cuando su despliegue comercial no superaba los 4×4 MIMO.

El reto 5G

Puesto que las ondas milimétricas cuentan con un espectro de mayor rango, ofrecen mayor capacidad, lo convierte a esta tecnología en apta para ofrecer, en el futuro, conectividad inmediata a zonas con mucha densidad de población.

Sin embargo, su menor propagación de ondas de radio hace que sea necesario instalar cequipos pequeños (lo que requiere una planificación cuidadosa y podría aumentar los costes de capital). Los mayores retos que presentan las mmWaves no son las pérdidas provocadas por los muros de los edificios, sino el hecho de que cualquier barrera entre el receptor y el transmisor, por pequeña que sea (paredes, cristales, árboles…), debilita la fuerza de la señal y dificulta enormemente su propagación. Esto significa que, para mejorar el rendimiento de los radioenlaces, el transmisor y el receptor deberán contar con una línea de visión para que los equipos y las antenas puedan disfrutar de conexiones ininterrumpidas.

Además, las antenas receptoras deben instalarse en el exterior de los edificios (en tejados o paredes).

Aparte de requerir un ímprobo esfuerzo de planificación en lo que a redes se refiere, el diseño y la instalación de los sistemas de equipos en cliente también pueden volverse más complejos. En el caso de los fabricantes, los routers o antenas deberán ajustarse a los criterios y estándares para entornos exteriores. Para ello, deberían obtener certificaciones específicas que acabarían aumentando su complejidad y coste.

Un ejemplo es el grado de protección del revestimiento contra la entrada de agentes externos (IP) en dispositivos y sistemas de obturación. En el caso de los equipos que van a montarse fuera, el grado de protección debe ser de IP65, como mínimo.

Tecnología 5G-FWA: ¿propaganda o realidad?

Dicho esto, ¿se exagera el potencial del acceso fijo inalámbrico? ¿Cuándo se convertirá en realidad el despliegue comercial del que tanto se habla? ¿O se trata sólo de un caso hipotético promovido por las campañas de marketing que giran en torno a la tecnología 5G? Son buenas preguntas que solo el futuro podrá responder.

Pero es cierto que el despliegue de la tecnología 5G ha empezado antes de lo previsto; especialmente en lo que respecta al ancho de banda móvil para smartphones y el acceso fijo inalámbrico. Y eso solo puede interpretarse como una buena señal de cara al futuro.

Como pasa con cualquier tecnología nueva, la 5G está sujeta a ciclos de desarrollo y despliegue marcados por distintos impulsos procedentes del mercado y la industria. En agosto, una consultora de gran prestigio publicó un informe que muestra que la 5G ya ha llegado al punto máximo de sus expectativas y vaticina que queda mucho para su adopción por parte de sistemas de comunicación inalámbrica, y más aún para alcanzar los parámetros deseados de baja latencia y mayor fiabilidad.

Sin embargo, en lo que a ancho de banda móvil se refiere, la tecnología 5G parece estar a la vuelta de la esquina y especialmente en cuanto a lo que FWA se refiere, estos casos de uso son ya una


Sobre el autor

Mauro Lodolo
Mauro Lodolo
Ingeniero de Telecomunicación con más de 20 años de experiencia en el sector de las comunicaciones inalámbricas aplicadas en módems, sistemas embebidos de IoT y Automoción. En Teldat es Regional Sales Manager en el departamento de Ventas Internacional

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