colibri serviceLa función principal de un controlador de red local inalámbrica tradicional (WLC) consiste en la configuración de los puntos de acceso inalámbricos (AP). Pero, en principio, puede tener muchas otras aplicaciones.

Debido a las características propias de la tecnología Wi-Fi y las arquitecturas de red inalámbrica que se han utilizado tradicionalmente, así como a las propias estrategias comerciales de los fabricantes, un WLC tradicional puede realizar muchas otras funciones. Veamos cuáles son:

Gestión y operación

Son las tareas que permiten desplegar y operar la red local inalámbrica de una manera unificada y sencilla, sin necesidad de tener que repetir las mismas operaciones en todos y cada uno de los AP de la red local. Estas funciones permiten configurar,  monitorizar y diagnosticar problemas en la red. También tienen la ventaja de  permitir enviar y recibir alarmas cuando se detecta algún problema. Para un funcionamiento homogéneo de la red, incluimos en este grupo la actualización del software de funcionamiento de los AP, para que todos tengan la misma versión.

Agregación y procesado del tráfico de los dispositivos inalámbricos: tabletas y teléfonos inteligentes

Este tipo de funciones no siempre se realizan en el WLC. Depende de la arquitectura de red utilizada. Cuando todo el tráfico de los dispositivos inalámbricos se encamina a través del controlador, se pueden hacer “cosas” con ese tráfico, cifrarlo y/o separarlo para enviar a redes diferentes o filtrarlo para priorizarlo según las políticas de calidad preestablecidas.

Funciones inalámbricas locales

Las características propias de “radio” de la tecnología inalámbrica hacen aconsejable el uso de mecanismos de coordinación y protección en el espectro radioeléctrico para un uso más eficiente del mismo en un determinado ámbito local. Se agrupan aquí los mecanismos para que cada AP utilice una porción diferente del espectro eléctrico (canal). Además, los mecanismos dirigidos a optimizar el reparto del tráfico entre los dispositivos inalámbricos y los AP, pueden detectar interferencias e incluso posicionar geográficamente a los dispositivos usando la triangulación de radio.

Otras funciones “no Wi-Fi”

Muchos controladores incluyen funciones que poco o nada tienen que ver con la tecnología Wi-Fi, como la funcionalidad de servidor para impresora, la de disco duro en red (NAS) o la del propio switch de red local fija tradicional.

En los últimos tiempos un nuevo modelo de despliegue de redes Wi-Fi ha invadido el mercado con gran fuerza. Se trata, como no podía ser de otra manera, del modelo  Cloud (“nube”), en el que el WLC local “desaparece” y algunas de sus funciones se trasladan a la nube y se implementan de forma centralizada.

En este nuevo paradigma, un WLC tradicional es, sobre todo, un elemento de gestión que, si bien históricamente se ha utilizado como un dispositivo físico en el ámbito local, no deja de ser un sistema de gestión específico para el Wi-Fi, que puede ser desplegado en forma de software en cualquier punto de la red que tenga conectividad IP con los AP. Por eso en Teldat preferimos hablar de  “Gestión centralizada” en lugar de “Controlador en la nube”, como se suele hacer.

Otra característica del nuevo modelo en la nube es que las funciones que realizaba el WLC local, asociadas, o relacionadas con su ubicación local en el mismo entorno o dominio que los AP, desaparecen o son implementadas de otra forma. Por ejemplo, el tráfico de los dispositivos móviles no se manda a “la nube”, lo cual sería ineficiente, sino que se envía directamente a la red corporativa o a Internet, según proceda; es sólo el tráfico de gestión el que realmente se manda a la nube. Algunas funciones se tienen que implementar en la nube, como la detección de AP Rouge, y otras desaparecen. Es el caso de las funciones “extra” que no tenían que ver con Wi-Fi y que necesitaban de la presencia física del WLC local (como el servidor de impresión o el NAS).

Asimismo, puede ser interesante comprobar cómo afecta el modelo de la nube al rendimiento de los AP y del sistema Wi-Fi en general, en parámetros como número máximo de usuarios y redes (SSID) soportadas o la capacidad de conmutación del sistema. Son parámetros a los que hay que prestar atención, pero que dependerán mucho de la implementación concreta de cada fabricante.

En Teldat estamos a punto de liberar nuestra nueva gestión centralizada para Wi-Fi. Para ello, hemos ampliado la plataforma de Colibrí. Esta decisión nos permitirá ofrecer un modelo de gestión muy flexible, proporcionando la solución tanto en nuestra nube pública, como en la nube privada del cliente, gracias a estas tecnologías.

También contribuye a la flexibilidad el hecho de poder gestionar tanto APs como WLC, con una estructura “jerárquica”, que permite a los clientes desplegar Wi-Fi con o sin WLC locales. Al soportar la funcionalidad de WLC en nuestros routers de acceso de oficina y permitir también el uso de la interfaz Wi-Fi de dichos routers como un AP más de la red inalámbrica, nuestra solución permite un gran ahorro de costes a nuestros clientes de routers tradicionales. Especialmente a aquellos que tienen muchas ubicaciones de pequeño tamaño o a los operadores que utilizan nuestros routers en servicios gestionados de conectividad para pequeñas y medianas empresas. Ellos podrán aumentar sus ingresos ofreciendo Wi-Fi a sus propios clientes, como extensión de sus servicios de conectividad.


Sobre el autor

Eduardo Tejedor

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